...y
de fondo: Tacones cubanos - Ariel Rot
Juan
Puchades: "Puede
ser que la música haya perdido el valor que tenía para
los adolescentes de los 70, que buscábamos la música
que nos gustaba en la radio, leyendo revistas y libros, comprando
discos en sitios muy raros...
Ariel
Rot: "Absolutamente."
Juan
Puchades: "Por ejemplo, en el supermercado, en la consulta
del dentista o en los ascensores no se escuchaba música. Los
teléfonos no tenían música. Ahora la música
es el ruido de fondo y al que la escucha le importa bien poco quién
toca la guitarra, la batería o el bajo en tu disco, los créditos
le dan lo mismo, porque el disco se compra o se copia donde sea y
hace ruido. Sólo es un soporte sonoro y no es algo que tenga
mucho valor."
Ariel
Rot: "Tengo la sensación que la música
vivió un momento de expansión pero también de
masificación, con lo cual muchísima gente empezó
a consumir música sin que le guste la música, simplemente
como un artículo de consumo más, pero no puedo creer
que ante los grandes discos no haya un público que reaccione,
no puedo creer que que eso haya desaparecido completamente. Y ojo,
que soy consciente de que Lo siento, Frank es un buen disco pero también
atípico, un poco difícil."
El
cantante y guitarrista argentino confiesa todos los entresijos de
'Tequila', 'Los Rodríguez' y su carrera como solista
MADRID, 23 (EUROPA PRESS)
Ariel
Rot (Buenos Aires, 1960), un cantante y guitarrista que ha sido parte
decisiva en dos de los grupos de rock en castellano más influyentes
de todos los tiempos ('Tequila' y 'Los Rodríguez'), muestra
su trayectoria humana y profesional en 'Sin vuelta atrás',
una nueva entrega de la serie 'Conversaciones con...' que editan Zona
de Obras y la división editorial de la Sociedad General de
Autores y Editores (SGAE).
El
valencia Juan Puchades, director d ela revista musical 'Efe Eme',
ha sido el encargado de elaborar un volumen en el que Rot, a sus 43
años, hace memoria y balance, se sincera sin tapujos y aborda
las luces y sombras de una vida en la carretera.
Las
más de 60 páginas del capítulo dedicado a 'Tequila',
titulado 'La historia más grande jamás contada', constituye
hasta la fecha el testimonio más elaborado sobre aquel grupo
casi adolescente que alborotó los últimos años
70 y primeros 80 con algunas de las canciones más pegadizas
('Salta', 'Dime que me quieres', 'Necesito un trago') que ha dado
el rock en castellano.
De
esta forma, Rot --que desde bien pequeño escuchaba cantar y
tocar la guitarra a su madre, Dina Rot, o se iba a jugar a casa de
su amigo de infancia llamado Alejo Stivel-- relata con pulso firme
su llegada atropellada a Madrid --huyendo de la barbarie de la Junta
Militar argentina--, el éxito fulgurante y fugaz y su posterior
desencuentro con Alejo.
LA
DISCUSIÓN CON ALEJO
"Fue
una discusión ridícula, pero estuvimos seis años
sin hablarnos", confiesa el hermano de la actriz Cecilia Roth
en las páginas del libro.
'Sin
vuelta atrás' relata también la aventura, igualmente
exitosa y efímera, de 'Los Rodríguez', así como
las dos etapas en solitario de Rot: la primera tras el fin de 'Tequila',
casi ignorada; y la actual, a partir de 'Hablando solo' (1997).
Un
apéndice con el álbum familiar y musical de Rot y la
reproducción de las portadas de todos los discos y sencillos
en los que ha aparecido redondean 'Sin vuelta atrás'.
"Siempre
queda la esperanza de que vendrán tiempos mejores y más
justos", recapitula Rot en las páginas finales de este
volumen, en el que también afirma, sobre la crisis de la industria
musical y de los sonidos rockeros, que si uno sigue haciendo lo suyo
"con convicción y con honostedidad, en algún momento
el viento soplará a favor".
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Comentario
de Zona de compras |
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Decir
Ariel Rot es decir rock en español. Su nombre está
unido al de bandas míticas y fundamentales de nuestra
historia, como Tequila o Los Rodríguez.
Pero el pasado pasado está, y hoy Ariel escribe su presente
a ritmo de excelente rock desprejuiciado, comprometido sólo
con la calidad y la honestidad.
En estas conversaciones Ariel Rot retoma su historia sin cortapisas
y sin eludir ninguna cuestión, trazando, de este modo,
un fiel retrato de algunos de los momentos fundamentales de
la Historia del Rock Español. |
Esa
historia forjada a base de tesón, esfuerzo e imaginación.
De lucha permanente contra los elementos.
Incluye
47 fotográfias inéditas y discografía completa
(81 portadas de álbumes, singles, maxis, promocionales
y rarezas en solitario, con Tequila y con Los Rodríguez)
Por
Juan Puchades
Editado por Zona de Obras / SGAE
232 páginas |
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Comentario
de la web oficial |
Este
libro recoge una serie de charlas entre Ariel y el director de la
revista Efeeme, Juan Puchades, y en las cuales se desgrana la vida
de Ariel, basándose sobre todo en su actividad musical con
Tequila, Los Rodríguez y en solitario.
No dejéis de leerlo, porque es la auténtica historia
del rock & roll en castellano!!
Las
siete vidas de Ariel Rot
Sexo, drogas y rock and roll en 'Sin vuelta atrás', la biografía
dialogada del músico argentino
QUICO ALSEDO
MADRID.-
Lo primero, el sexo:
-
Cogíamos una furgoneta muy high tech, nos íbamos a la
puerta de un colegio cualquiera y les gritábamos a las niñas:
"Subid, que os lo váis a pasar de muerte".
- ¿Y subían?
- Pues claro, vaya si subían. Con sus faldas de tablillas.
Después, las drogas. Cocaína, ácido, marihuana
y... ¿heroína?
- Heroína, sí. Seis años. Pero nunca me inyecté,
que conste.
- Sin engancharte, entonces...
- ¿Sin engancharme? Ja, ja, ja... ¡Si fueron seis años
de heroína!
Y, por supuesto -sobre todo-, el rock 'n' roll. Recibiendo botellazos
con Tequila, premios con Los Rodríguez e intentando mantener
la dignidad, en solitario, en tiempos -discográficamente- heroicos.
En siete vidas ha repartido Ariel Rot sus (aún) 42 años.
Los últimos 25, además, pasando revista de arriba abajo
a la España posfranquista, y compartiendo borracheras y bromas
con personajes de la calaña de Joaquín Sabina, Fito
Páez y hasta del poeta Leopoldo María Panero.
Todo-todo lo cuenta ahora su protagonista en el jugosísimo
libro Sin vuelta atrás. Conversaciones con Ariel Rot, escrito
por el periodista Juan Puchades y editado por Zona de Obras / SGAE.Todo,
excepto una cosa: su escondite megaespecial para pasar las chinas
de costo por las aduanas, y burlar a los perros olisqueadores.
- Eso no lo vas a contar, ¿no?
- Pues no, lo sigo usando y...
- Pero no estamos hablando de...
- ¡No, no! Que quede claro: sea donde sea, el escondite es exterior.
La vida de Rot atrae incluso antes de existir. Su padre, ligado al
diario argentino La Opinión, vivió en primera línea
las turbulencias políticas de la Argentina de los 70. Años
en los que no era raro que recibiera una llamada a medianoche para
acudir a la Casa Rosada: "El ambiente típico de mi padre
era burgués, el de mi madre bohemio, y así crecimos".
Ese plural, muy habitual en el libro, no es mayestático. Ariel
lo utiliza refiriéndose a dos personas, sobre todo. La primera,
su hermana Cecilia, cómplice en escarceos sexuales y en el
piso-cueva de la madrileña calle General Martínez Campos
en que se empezó a gestar Tequila.
La segunda es Alejo Stivel, el otro animalillo con el que Ariel exploró
y descifró, justo al llegar a España con 14 años,
el efervescente Madrid posFranco. "Fue una época tan naïf,
tan bonita...Ahora, en este tiempo tan fachista, hay mucho pero no
nos sorprende nada. Entonces, cada día te asombrabas".
Una tarde, por ejemplo, justo después de ver El desencanto,
Rot y Stivel se sintieron observados desde la ventana de un bar de
Malasaña. "Un tipo nos vio por el cristal y se lanzó
a la calle.Era Panero. Quiso conquistarnos. Nos llevó a su
casa, nos regaló un montón de libros de títulos
imposibles... Libros que, tras tantos años, se han ido perdiendo
en mis varias y sucesivas mudanzas...".
Rot es el prototipo de músico caracol. Y no sólo porque
la furgoneta sea para él, como dicta el canon, el santuario
en el que "te ríes, lloras, te cabreas...". Rot lleva
en la sangre una vida trashumante casi a rajatabla: "La próxima
semana me mudo otra vez", cuenta
Dice que el libro le ha servido, además de "para darme
cuenta de que he tenido una vida muy novelesca", para cerrar
en cierto modo algunas heridas: "Sobre todo, referentes a la
época Tequila.Hicimos concesiones a la industria que luego
nos pasaron factura".Sin vuelta atrás pasa de puntillas
por el final, como camello, de alguno de los miembros del grupo. "Prefiero
no hablar demasiado de eso".
Andrés Calamaro protagoniza otro de los momentos de la historia.La
escena se produce en un avión, yendo a mezclar Palabras más,
palabras menos a Miami: "Siempre había sobrevolado Los
Rodríguez la posibilidad de que Andrés se fuera solo.
Pero en aquel momento, con las relaciones muy deterioradas, él
se puso a hablarme de las ofertas que tenía para irse... ¡Sin
siquiera darse cuenta de que me hablaba a mí!".
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